El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, presentó su renuncia al Gobierno del primer ministro Keir Starmer al considerar insuficiente el aumento previsto en el gasto militar.
En una carta dirigida al jefe de Gobierno, Healey afirmó que el plan presupuestario no responde a las necesidades de seguridad actuales y advirtió que la inversión proyectada apenas elevaría el gasto en defensa al 2.68 por ciento del PIB en 2030.
El funcionario argumentó que el contexto internacional, marcado por conflictos en Oriente Medio, la guerra en Ucrania y las amenazas de Rusia, exige mayores recursos.
Tras su dimisión también renunció el viceministro Al Carns.
Horas después, Starmer nombró a Dan Jarvis como nuevo titular de Defensa.
La salida de Healey genera presión política para el Gobierno laborista y abre un debate sobre el papel británico dentro de la OTAN.


