Los vínculos de la familia Guzmán con el gobierno de Rubén Rocha, actual mandatario con licencia de Sinaloa, llegaron a formar una red de relaciones públicas y comerciales que incluía a Grisela López, exesposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán y madre de dos Chapitos, quien fungía como contratista del exmandatario estatal.
“Le vendía materiales para buena parte de las obras públicas del gobierno del estado”, aseguró el periodista Jorge Fernández, y dijo que el grave error del gobierno federal es no pensar que todos los narcotraficantes mexicanos detenidos y bajo proceso jurídico en Estados Unidos dan información sobre presuntos vínculos con funcionarios.


