Investigadores de la UNAM advierten que, además de los daños ambientales, el sargazo comienza a generar afectaciones a la salud de las personas en las costas de Quintana Roo.
Señalan que la descomposición de la macroalga libera gases y contaminantes como arsénico, metales pesados, hidrocarburos, pesticidas, además de virus y bacterias, que pueden provocar enfermedades.
Explican que el riesgo aumenta cuando el sargazo no se retira a tiempo y se acumula en las playas.
Por lo tanto, urgen una mayor intervención de los sectores salud y ambiental, aunque reconoció las limitaciones presupuestales y la participación del sector hotelero.





