A tres días de haber sido víctima de un atentado a balazos cerca de sus oficinas, en Cualiacán, el estado de salud del dirigente del Partido de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres, es reportado como complicado, en tanto que la diputada Elizabet Montoya Ojeda se repone en un hospital de una grave lesión en un ojo.
El personal médico que lo atendía en una clínica privada, ubicada en la colonia Gabriel Leyva en Culiacán, autorizó el jueves pasado el traslado del líder de movimiento naranja a un hospital de alta especialidad, para continuar en terapia intensiva, dada la gravedad de la lesión que presentó en la cabeza.
Los miembros del Congreso del Estado se pronunciaron porque este ataque a dos de sus compañeros de curul que integran el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano no quede impune y las autoridades judiciales logren aclararlo a la brevedad posible




