La presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó la conmemoración de los dos años de su triunfo electoral para defender la soberanía nacional y rechazar cualquier tipo de injerencia extranjera en asuntos internos del país.
Desde el Monumento a la Revolución, la mandataria afirmó que México no permitirá presiones externas, en medio de la controversia por los señalamientos realizados en Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“Llamo la atención del pueblo de México… Cuando del exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponde a mexicanos, ya no hablamos de cooperación, ¡estamos hablando de injerencia!”.
Durante su discurso, sostuvo que la cooperación internacional debe darse con respeto a las instituciones mexicanas y aseguró que su administración no protegerá actos de corrupción ni vínculos con la delincuencia organizada.
También destacó avances económicos, generación de empleo, inversión extranjera y programas sociales.
Sheinbaum afirmó que la defensa de la independencia nacional seguirá siendo uno de los ejes centrales de su gobierno.



