La relación entre los sobrevivientes de las explosiones del 22 de abril de 1992 y los actuales gobiernos municipal y estatal es mejor, positiva y de diálogo, reconoce Sonia del Carmen Solórzano, quien vive con secuelas tras las explosiones, pero asegura que ahora sí les han cumplido con la atención, los medicamentos y apoyos acordados.
“Por increíble que parezca, este año ha sido de lucha constante, reuniones, diálogos, puertas abiertas gracias a Dios. Tal vez ha habido trabas en cuestión de recursos, pero como ayer le decimos al gobernador, el reporte al día de hoy, por hoy, y que siga igual, es que no hay adeudos pendientes, no hay adeudos en medicamentos y no hay pendientes en aparatos. Por increíble que parezca. La semana pasada operaron a las últimas personas que nos faltaban, ha habido voluntad; a veces falta el recurso, sí ha habido voluntad”.
Fueron tres sobrevivientes de las explosiones del 22 de abril los últimos en ser intervenidos; las secuelas continúan a 34 años de distancia. (Por Gustavo Cárdenas)


