El gobierno del presidente Donald Trump ordenó el relevo de casi treinta diplomáticos de carrera que ocupaban cargos de embajadores y altos puestos en misiones de Estados Unidos en el extranjero.
La medida forma parte de una estrategia para reconfigurar la política exterior con funcionarios alineados a la ideología del Mandatario.
Los diplomáticos fueron designados durante la administración de Joe Biden y habían permanecido tras una primera depuración enfocada en nombramientos políticos.


