Pese a que Guadalajara fue sede mundialista, una tercera parte de la clase baja no tuvo la posibilidad de ver o participar en una sola actividad, ya sea por trabajo, por la preocupación de atender necesidades básicas o porque simplemente no tiene televisión, indica el director del Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, Jalisco Chacón Benavides.
“Para el estrato socioeconómico bajo, casi 30 por ciento, 29.7 por ciento no siguió el mundial de ninguna manera, mientras que en la clase alta esto fue para 15 por ciento y en la clase media, 11 por ciento, es decir, sí hubo una diferencia. Fue un mundial que disfrutaron más clase alta y clase media”.
Aún cuando el mundial fue un gran espectáculo que trajo felicidad y sentido de pertenencia, la encuesta revela la desigualdad en la ciudad, porque este se disfrutó de manera diferente, de acuerdo al estrato social y económico de la población. (Por Gricelda Torres Zambrano)


