El impago de créditos personales en México llegó en 2025 a un máximo histórico, al sumar 55 mil 972 millones de pesos en cartera vencida hasta noviembre, según datos del Banco de México.
El monto representa un aumento cercano al 20 por ciento anual y refleja el deterioro de las finanzas familiares.
Especialistas atribuyen el fenómeno a la desaceleración económica, la precariedad laboral y la pérdida de poder adquisitivo.
Los créditos personales encabezan la morosidad, seguidos por tarjetas de crédito y préstamos de nómina.
Académicos de la Universidad de Guadalajara advierten que el desconocimiento de tasas y comisiones agrava el problema.
La Condusef recomienda renegociar directamente con los bancos y evitar contratar nuevos créditos para cubrir deudas previas.




