Una intensa tormenta invernal causó la cancelación de más de 10 mil vuelos y dejó a cerca de 140 millones de personas bajo alerta en gran parte de Estados Unidos, desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra.
Autoridades advierten sobre fuertes nevadas y una severa tormenta de hielo que podría generar daños comparables a los de un huracán.
Carreteras y puentes comenzaron a congelarse en estados como Texas, Mississippi y Oklahoma, mientras se reportaron más de 95 mil apagones.
Ante el riesgo, gobernadores de más de una docena de estados declararon emergencia o pidieron a la población permanecer en casa para evitar tragedias.





