El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos comenzó este sábado un cierre parcial tras la falta de acuerdo en el Congreso sobre su presupuesto y mayores controles a agentes migratorios.
El bloqueo se dio luego de que los legisladores no lograran aprobar una propuesta republicana para financiar a la dependencia hasta septiembre, ante la oposición demócrata que exige límites a las operaciones de autoridades migratorias.
Aunque 90 por ciento de sus 270 mil empleados son considerados esenciales y mantendrán sus actividades, podrían dejar de recibir pago si el cierre se prolonga más allá del 18 de febrero.



