El bombardeo lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán generó una ola de posturas encontradas a nivel internacional, en medio del temor a una escalada regional.
Teherán advirtió que responderá con firmeza, mientras su televisión estatal calificó la ofensiva como una agresión.
Rusia condenó la acción y la describió como una amenaza para Oriente Medio.
La Unión Europea pidió moderación y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, convocó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para tratar el tema.
El Reino Unido llamó a evitar un conflicto mayor, Australia respaldó a Washington y la Unión Africana urgió al diálogo.




