Un derrame de petróleo y chapopote en el Golfo de México se ha extendido a 630 kilómetros de litoral, desde Veracruz hasta Tabasco, lo que afecta a ecosistemas y comunidades costeras.
Organizaciones civiles denuncian que, pese a reportes oficiales de avance en la limpieza, persiste la llegada de residuos.
Hasta ahora se han identificado 51 puntos contaminados, de los cuales 26 no han recibido intervención.
Además, advierten que no se ha determinado el origen del derrame, lo que impide frenar la fuente y sancionar a los responsables.



