La inflación en México se ubicó en 4.59 por ciento anual durante marzo, su nivel más alto desde octubre de 2024, impulsada principalmente por el encarecimiento de productos agropecuarios, informó el Inegi.
Destaca el caso del jitomate, cuyo precio se disparó 42 por ciento, reflejando presiones en la cadena productiva.
A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor subió 0.86 por ciento, su mayor avance para un marzo desde 2022.
Analistas prevén un alivio en abril por estímulos a combustibles; sin embargo, advierten que los alimentos podrían seguir presionando la inflación por factores climáticos y logísticos.
El aumento en costos de producción, incluidos energéticos y transporte, continúa trasladándose gradualmente al consumidor final.



