Congresistas republicanos de Texas propusieron a la administración de Donald Trump integrar el Tratado de Aguas de 1944 al T-MEC, con el fin de obligar a México a cumplir con la entrega de agua del Río Bravo.
En una carta, los legisladores argumentaron que el tratado comercial cuenta con mecanismos de solución de controversias que permitirían sanciones en caso de incumplimiento.
El planteamiento surge tras señalar que México no ha cubierto el volumen pactado en el acuerdo de 1944, lo que, aseguran, ha generado pérdidas millonarias a agricultores estadounidenses.



