El Banco de México redujo en 25 puntos base la tasa de interés de referencia para dejarla en 6.50 por ciento, en medio de un panorama de desaceleración económica y menor inflación.
La decisión se apoyó en la baja de la inflación anual, que pasó de 4.63 por ciento en marzo a 4.45 por ciento en abril, así como en la contracción económica registrada durante el primer trimestre de 2026.
Especialistas señalaron que el recorte busca estimular el consumo y la inversión ante el bajo crecimiento del país.
También podría disminuir el costo financiero de la deuda pública federal.
Sin embargo, el ajuste tendría poco impacto inmediato en créditos hipotecarios, automotrices o tarjetas bancarias.
En contraste, quienes mantienen ahorros e inversiones podrían recibir menores rendimientos. Analistas advierten que la inflación en alimentos sigue siendo elevada y limita nuevos recortes.




