La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reaccionó por primera vez a la manifestación realizada el fin de semana en la capital del estado, donde se exigió un juicio político en su contra por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo de seguridad.
La mandataria minimizó las protestas al señalar que “cada quien hace lo que puede” y aseguró que en Chihuahua los ciudadanos son libres y toman sus decisiones de manera autónoma.
El conflicto surgió tras un operativo efectuado en abril en el municipio de Morelos, donde presuntamente murieron dos agentes estadounidenses vinculados a la CIA durante el desmantelamiento de un narcolaboratorio.
Morena acusa al gobierno estatal de permitir y ocultar la participación de agencias extranjeras sin informar a autoridades federales, situación que detonó la exigencia de juicio político.



