Ante un panorama inflacionario e incertidumbre en el país, el consumidor mexicano ha recortado su gasto en categorías como: alcohol, restaurantes y pedidos de comida a domicilio.
En este sentido, priorizan el desembolso en salud, servicios y buscando más programas de fidelización y beneficios, revela un análisis la compañía Bain.
En su último estudio sobre el consumidor mexicano, explica que el panorama que se ve a casi medio año en el país es una economía con un crecimiento marginal, la inflación cerró en 3.8 por ciento, así como una depreciación del peso y caída de las remesas del cinco por ciento en ambos.
Esto ha generado que el ánimo del consumidor sea cauteloso y el 40 por ciento se dice en estrés por temas de salud, finanzas, crimen y violencia.


