En un año, 1.6 millones de menores de edad sufrieron abuso y explotación sexual facilitados por la tecnología, se estimó en el informe Disrupting Harm in México.
El estudio fue realizado por Interpol, Unicef y Ecpat, y detalló que los principales abusos que los menores experimentaron fueron recibir imágenes sexuales que nunca pidieron, algunas realizadas con inteligencia artificial con su persona y solicitarle un video o fotografías de sus partes íntimas, entre otros.
El 13 por ciento de las niñas, niños y adolescentes usuarios de internet encuestados en México sufrieron al menos uno de estos casos de abuso y explotación sexual facilitado por la tecnología en un periodo de un año.



