En los últimos cinco años, los flujos de la migración irregular hacia México se reconfiguraron de forma radical. Datos oficiales muestran que los migrantes provenientes del triángulo norte de Centroamérica se desplomaron, mientras que las detenciones de sudamericanos de Venezuela, Colombia y Cuba se incrementaron de manera significativa.
Las capturas de personas originarias de Venezuela, por ejemplo, pasaron de 95 en 2021 a casi tres mil en 2026.
A esta tendencia se sumaron los migrantes provenientes de Haití, cuyas detenciones incrementaron 299 por ciento.


