Un 3 de febrero de 1998 vio la luz Yield, el quinto disco de Pearl Jam. Producido por Brendan O’Brien, marcó un giro hacia un sonido más directo y orgánico, con guitarras al frente y una energía que evocaba el escenario, sin perder la introspección lírica.
Canciones como “Given to Fly” y “Wishlist” equilibraron épica y sensibilidad, mientras el título —rendimiento o cosecha— aludía a la madurez del grupo y a soltar el control para avanzar. Con buena recepción crítica y éxito comercial, Yield consolidó a Pearl Jam a finales de los noventa y anticipó una etapa más estable y cohesionada en su trayectoria.


