I Got You (I Feel Good) (1965), de James Brown, es una de las canciones más representativas del soul y funk estadounidense.
Reconocida por su icónico grito inicial, su energía contagiosa y sección de metales vibrante, el tema se convirtió en símbolo del estilo explosivo de Brown.
La canción transmite alegría, confianza y entusiasmo amoroso mediante un ritmo dinámico y una interpretación intensa.
Su influencia trascendió generaciones y ayudó a consolidar a James Brown como el “Padrino del Soul”.
Hoy sigue siendo un clásico imprescindible de la música popular.


