Al finalizar el año hacemos un recuento de las voces de los artistas que fallecieron en 2025, honrando su legado.
Este espacio se convierte en un puente entre el pasado y el presente, donde cada canción recuperada es un testimonio perdurable.
Más que un simple homenaje, es una celebración de las trayectorias que moldearon géneros e inspiraron a generaciones enteras.
Al revivir sus obras, reconocemos que el verdadero fin de un artista no llega con su partida, sino cuando dejamos de escuchar su eco.
Así, su esencia permanece, transformando la nostalgia en un diálogo eterno y confirmando que la música es, en esencia, memoria hecha sonido.



