El gobierno de Estados Unidos podría hacer ajustes operativos en la manera en que se aplican los aranceles al acero y al aluminio, ante las crecientes dificultades administrativas que enfrentan las empresas para cumplir con el cálculo de las cuotas, particularmente en el caso de los productos derivados.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, adelantó que Washington evalúa modificar ciertos aspectos de la implementación de los gravámenes, sin que ello implique un cambio de fondo en la política arancelaria impulsada por la Casa Blanca.


