La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios su tasa de interés y anticipó un escenario de inflación más elevada para este año.
El banco central prevé solo un recorte de 0.25 puntos porcentuales más adelante, sin precisar fecha.
Sus proyecciones apuntan a una inflación de 2.7 por ciento, por encima de lo estimado previamente, influida por el aumento en los precios del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente.


