El Programa Mundial de Alimentos advirtió que hasta 45 millones de personas adicionales podrían enfrentar hambre si el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se prolonga, sumándose a los 319 millones que ya padecen inseguridad alimentaria.
Su director adjunto, Carl Skau, alertó que las cadenas de suministro están al borde de una crisis, con operaciones encarecidas en 18 por ciento por el alza en combustibles y retrasos logísticos.
La situación impacta especialmente en regiones dependientes de importaciones, como África y Asia, donde la escasez de fertilizantes y el aumento de costos podrían derivar en malas cosechas y mayor presión sobre los precios de alimentos a nivel global.


