La inflación en México alcanzó 4.63 por ciento anual en la primera quincena de marzo, con lo que acumula dos periodos consecutivos por encima del cuatro por ciento.
El nivel se ubica fuera del objetivo del Banco de México y podría influir en la próxima decisión sobre la tasa de interés, actualmente en siete por ciento.
El repunte fue impulsado principalmente por el alza en frutas y verduras, así como por energéticos.



