El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viajó a Pakistán para participar en negociaciones que buscan poner fin al conflicto con Irán, en medio de un frágil alto al fuego de dos semanas.
Antes de partir, el funcionario expresó un optimismo moderado y señaló que Washington está dispuesto a negociar si hay buena fe.
Las conversaciones se desarrollan en un contexto de tensión global por el encarecimiento del petróleo, tras restricciones iraníes en el estrecho de Ormuz.
El proceso también enfrenta desafíos por la interpretación del cese al fuego y las acciones de Israel en Líbano.
Por su parte, el presidente Donald Trump habría marcado directrices para el diálogo, sin detallar su contenido.


