Tras más de cinco meses de trabajos, la Glorieta Minerva renovó por completo su imagen sin alterar los cinco carriles vehiculares.
La intervención incluyó banquetas más amplias, rampas de accesibilidad, nuevo arbolado, bolardos, un andador peatonal y sistemas de iluminación, como parte del plan de obra pública rumbo al Mundial de 2026.
También se habilitaron cruces seguros con señalización auditiva y visual, una estación de Mi Bici y se rehabilitaron instalaciones hidrosanitarias; el transporte público dejará de ingresar a la glorieta.
La inversión final ascendió a 70 millones de pesos.
Autoridades destacaron que la obra recupera la vocación pública del monumento y refuerza su simbolismo para los tapatíos.
El nuevo diseño busca convertir el entorno en un punto de convivencia sin afectar la movilidad.




