En el contexto de recientes detenciones y señalamientos contra figuras de Morena y el Partido del Trabajo, la priista Laura Haro reavivó el debate sobre la importancia de transparentar el historial penal de quienes buscan cargos partidistas o públicos.
Tras solicitar licencia como presidenta estatal del PRI en Jalisco para contender por la dirigencia 2026-2030, acudió a tramitar su constancia de no antecedentes penales, aunque no es un requisito formal en la convocatoria.
Señaló que se someterá también a exámenes de control y confianza (psicométricos, polígrafo, antidrogas y médicos) y llamó a otros aspirantes a hacer lo mismo.
Afirmó que la ética debe estar por encima de cualquier requisito y pidió elevar los criterios de elegibilidad en la vida política.



