La agencia Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de México al nivel más bajo dentro del grado de inversión, y modificó su perspectiva a estable.
La firma explicó que la decisión responde al deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, situación que se aceleró durante 2024 y que podría mantenerse en los próximos años
Moody’s también advirtió sobre un crecimiento económico limitado, una consolidación fiscal más lenta y el impacto que continúa representando el respaldo financiero a Petróleos Mexicanos.



