El papa León XIV pidió respetar la voluntad del pueblo de Venezuela y promover soluciones políticas pacíficas, alejadas de intereses partidistas, ante la crisis que vive el país.
El pontífice expresó preocupación por el aumento de tensiones en el Caribe y la costa americana, y subrayó la protección de los derechos humanos y civiles como eje para la estabilidad.
Señaló al narcotráfico como una de las principales causas de la crisis y llamó a un compromiso internacional para erradicarlo, junto con mayor inversión en educación, desarrollo humano y empleo.
Recordó a los santos venezolanos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles como inspiración.
También mencionó la grave situación en Haití y urgió apoyo internacional para restaurar el orden democrático y la paz.



