Pasan los años y los huérfanos del feminicidio siguen invisibles en las estadísticas y en la atención por parte del Estado, asevera el defensor de derechos humanos, Pablo Navarrete, al analizar la sentencia de la Corte Interamericana que exige a México una Ley para su protección y cuidado.
“Son prácticamente invisibles a las políticas públicas del Estado, desafortunadamente. Creo que el primer indicador que tenemos que cuestionar es que no hay datos, no hay datos confiables. Yo les señalaba al principio de la entrevista lo que el INMUJERES que en el 2019 dijo 796 casos de datos de 26 estados, la Red por los Derechos de la Infancia habla de 5 mil 072 del 2018 al 2021, pero la tragedia es mucho más grande”.
Pablo Navarrete explica por ejemplo que el caso del Lilia Alejandra García, del que se desprende la sentencia tuvo gran cantidad de obstáculos que impidieron que sus dos hijos fuera adoptados por la abuela.
Son precisamente las abuelas, sobre todo maternas, las que se hacen cargo de los huérfanos, sin dinero y con enfermedades propias de la edad. (Por Gricelda Torres Zambrano)



