La reforma constitucional para reducir las llamadas pensiones doradas ya cuenta con el aval de 18 congresos estatales, por lo que sólo falta la declaratoria de validez por parte del Congreso de la Unión para que entre en vigor.
De los avales, 16 fueron por unanimidad y dos por mayoría, con lo que se cumplió el requisito constitucional para su aprobación.
La modificación al artículo 127 establece que las pensiones de ex servidores públicos de alto nivel no podrán superar la mitad del salario presidencial, lo que implicará un tope aproximado de 67 mil pesos netos mensuales.


