El plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, contempla reducir a 15 el número de regidores en los más de 2 mil 500 municipios del país, además de establecer la prohibición del nepotismo en los ayuntamientos.
De acuerdo con la iniciativa recibida en el Senado de la República, se busca impedir que familiares directos de alcaldes en funciones puedan contender de manera inmediata por cargos municipales.
El documento establece que “cada Municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular directa”.
Asimismo, plantea que no podrán participar en elecciones para presidencias municipales, regidurías o sindicaturas las personas que tengan o hayan tenido, en los tres años previos a la elección, vínculos de matrimonio, concubinato o unión de hecho con quien ocupe el cargo.
La propuesta forma parte de los cambios que el Ejecutivo federal busca implementar en el sistema electoral a nivel local.



