El hallazgo de dos nuevos cuerpos entre los restos de los trenes que colisionaron el domingo en el sur de España elevó a 45 el número de víctimas mortales.
Los cadáveres fueron localizados en vagones del tren privado, que descarriló a la altura de Adamuz y chocó con una unidad de la compañía pública.
Autoridades continúan la investigación sobre las causas del siniestro, considerado el accidente ferroviario más grave desde el 2013.



