Una extensa tormenta invernal mantiene en alerta a gran parte de Estados Unidos, desde el sur de las Montañas Rocosas hasta la costa este.
Al menos 170 millones de personas podrían enfrentar interrupciones en viajes, cierres de escuelas y posibles apagones.
Autoridades locales pidieron a la población permanecer en casa mientras aerolíneas cancelaron más de cuatro mil vuelos y ciudades refuerzan las medidas preventivas.
El impacto ya presiona los precios de la electricidad y el gas natural, especialmente en Texas.




