El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que Cuba podría convertirse en el próximo objetivo de su política exterior, una vez que concluya el conflicto con Irán.
El mandatario ha calificado a la isla como una “nación fallida” y ha sugerido posibles acciones posteriores a las operaciones militares en Medio Oriente.
Estas declaraciones se dan en un contexto de crisis en Cuba, marcada por problemas económicos y energéticos.
Por su parte, el gobierno cubano advirtió que defenderá su soberanía ante cualquier amenaza.


