La red social X, propiedad de Elon Musk, limitó el uso de su herramienta de IA Grok para editar imágenes, luego de denuncias por la alteración de fotos de personas sin consentimiento.
Desde el 9 de enero, la edición quedó restringida a usuarios de pago, cuyos datos quedarían asociados al contenido generado.
Musk advirtió que quien cree material ilegal enfrentará consecuencias.
Especialistas calificaron la medida como “un parche” y pidieron rediseñar la herramienta con límites éticos.
Gobiernos europeos han condenado los abusos y anunciado posibles sanciones; en España, autoridades solicitaron investigar a X por presuntos delitos.



