Operadoras de telecomunicaciones solicitaron al Gobierno federal aplazar el registro obligatorio de líneas móviles, iniciado el 9 de enero, tras reportes de fallas técnicas y preocupaciones por posibles vulnerabilidades.
El padrón busca vincular 158 millones de números con la CURP para combatir delitos como la extorsión, aunque el reto logístico exige procesar cerca de 920 mil líneas por día antes de junio.
El arranque generó quejas en redes por una supuesta exposición masiva de datos, atribuida a una falla en Telcel.
La empresa admitió una vulnerabilidad, aseguró haberla resuelto y negó filtraciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum recordó que las compañías deben resguardar la información y descartó fines de vigilancia.
Quienes no concluyan el trámite perderán su servicio desde el 1 de julio, con posibilidad de reactivarlo al registrarse.



