El Gobierno de Jalisco destinó 57 millones de pesos para la operación de once módulos de entrega de la Tarjeta Única, a cargo de la empresa TISA, tanto en la Zona Metropolitana de Guadalajara como en el interior del estado; sin embargo, el servicio presentó fallas, al incumplir responsabilidades establecidas en la licitación.
De acuerdo con la información disponible, la empresa no garantizó el funcionamiento adecuado del software destinado al registro de los programas sociales, uno de los requisitos contemplados en el contrato. Esta situación derivó en retrasos y complicaciones para los usuarios que acudieron a recoger el plástico.
En el macromódulo ubicado en San Jacinto, ciudadanos realizaron filas de hasta casi cuatro horas debido a fallas en el sistema y a la utilización de una red de internet itinerante, lo que impidió una entrega fluida de la tarjeta naranja.
Además, el software presentó errores en la lectura de códigos QR y, en algunos casos, usuarios que sí habían realizado su preregistro fueron notificados por el sistema de que su cita se encontraba vencida.
Las fallas generaron inconformidad entre los usuarios, pese al monto erogado por el estado para garantizar la operación eficiente de los módulos de entrega. (Por Edgar Flores Maciel)


