Tras analizar los datos de la caja negra, la causa aparente del descarrilamiento del Tren Interoceánico, fue el exceso de velocidad, así lo dio a conocer durante el primer informe sobre el accidente, la fiscal General de la República, Ernestina Godoy.
“La velocidad máxima estipulada para el tramo donde se localiza el lugar del siniestro es de 45 kilómetros por hora para el servicio de carga y de 50 kilómetros por hora para el servicio de pasajeros. Es este punto es necesario destacar que la velocidad autorizada es de 50 kilómetros por hora, sin embargo, el tren viajaba a 65 kilómetros por hora, de acuerdo a los registros de la caja negra”.
Godoy explicó que las investigaciones no encontraron daños en la infraestructura ferroviaria, ni fallas mecánicas o de funcionamiento en el tren involucrado en el siniestro, por lo que la FGR ejercerá acción penal contra el maquinista. (Por Arturo García Caudillo)




