El gobierno de Cuba anunció un plan de emergencia que incluye racionamiento de combustible, impulso al teletrabajo y clases semipresenciales, tras el agravamiento del desabasto energético en la isla.
Las medidas, aprobadas por un Consejo de Ministros extraordinario, buscan asegurar servicios esenciales y actividades económicas clave como el turismo.
El viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva, afirmó que el objetivo es evitar el colapso y permitir que empresas privadas importen carburante, además de distribuir paneles solares a sectores prioritarios.
El presidente Miguel Díaz-Canel señaló que la estrategia retoma experiencias del “Periodo Especial”, con énfasis en la autosuficiencia y el fortalecimiento de la agricultura.
Expertos advierten que, sin nuevos suministros petroleros, el país podría enfrentar una crisis más severa en los próximos meses.


