La escalada del conflicto en Medio Oriente provocó volatilidad en los mercados y debilitó al peso mexicano, que cerró ayer en 17.63 unidades por dólar, una depreciación diaria de 2.03 por ciento, la mayor desde abril de 2025, según datos del Banco de México.
Analistas atribuyen el movimiento a la aversión global al riesgo que fortalece al dólar como activo refugio, ante temores de afectaciones en el suministro energético y posibles presiones inflacionarias en Estados Unidos.
Especialistas advierten que un encarecimiento prolongado del petróleo y el gas natural podría impactar la inflación, los costos industriales y las finanzas públicas de México.
Pese al entorno externo adverso, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos mantiene una previsión de crecimiento de 1.4 por ciento para la economía mexicana en 2026.



