Debido a la falta de infraestructura, la presa El Zapotillo no le envía agua a Guadalajara, lo que hace todavía más difícil que se resuelva a corto plazo el problema de turbiedad y mal olor del líquido, pero también que se complique el abasto para el estiaje, señala el especialista en Hidrología, Josué Sánchez Tapetillo
“Que aunque se nos vendió el discurso de que teníamos agua garantizada para 50 años, lo cierto es de que nunca se construyó el acueducto que viene de la presa Calderón a la planta potabilizadora de San Gaspar la número 3, ni se amplió la capacidad de la planta potabilizadora de San Gaspar, entonces no podemos recibir esa agua de los Altos, esos tres metros cúbicos por segundo que estarían haciendo la diferencia, porque estaríamos como le digo, parar el sistema antigüo”.
Sánchez Tapetillo indica que la falta de inversión en la infraestructura necesaria para el agua, dificulta hoy la solución a los problemas de turbiedad y complica el panorama de abasto para el estiaje. (Por Gricelda Torres Zambrano)



