Los tres adultos detenidos tras el desmantelamiento de un call center clandestino en la colonia San Andrés, en Guadalajara, fueron vinculados a proceso por el delito de cohecho y permanecerán en prisión preventiva por seis meses.
De acuerdo con la Fiscalía, los implicados se hacían pasar por empleados bancarios para obtener depósitos.
Durante la intervención, ofrecieron dinero y un vehículo a los agentes para evitar su detención.
La investigación continuará por otros posibles delitos, con un plazo de tres meses.



