El aumento en el precio de la turbosina, impulsado por tensiones en Medio Oriente, presiona a las aerolíneas y anticipa incrementos en tarifas aéreas, advierten analistas.
En México, se reporta un encarecimiento de este combustible del 32 por ciento en marzo, el mayor desde 2022, mientras la Asociación Internacional de Transporte Aéreo estima que representa cerca de un tercio de los costos operativos de las aerolíneas.
Especialistas advierten que el impacto podría reflejarse en cancelación de vuelos y menor actividad turística.



