Emiratos Árabes Unidos anunció que abandonará la Opép y la alianza Opép+ a partir del primero de mayo, en un contexto de volatilidad global por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión responde a intereses nacionales y a la intención de responder con mayor flexibilidad a la demanda energética.
El país, con capacidad de producción cercana a 5 millones de barriles diarios, busca liberarse de las cuotas del grupo para ajustar su oferta.
Analistas prevén efectos en los precios del crudo, aunque advierten que la incertidumbre también está marcada por la tensión en el Estrecho de Ormuz.
La salida ocurre en un momento clave para los mercados petroleros y podría modificar el equilibrio de producción a mediano plazo.




