La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de interés en un rango de 3.5 a 3.75 por ciento, con lo que suma su tercera pausa consecutiva en 2026.
Los miembros del organismo determinaron conservar una política monetaria restrictiva ante la persistencia de la inflación, que se ubica por encima del tres por ciento.
La decisión también responde a un entorno de incertidumbre global, marcado por tensiones en Medio Oriente y presiones en precios energéticos.



