La Casa Blanca presentó su Estrategia Nacional Antidrogas 2026, en la que exige a México mayores resultados en decomiso de precursores, reducción de producción y combate a cárteles.
El plan condiciona el apoyo estadounidense a avances medibles, como más detenciones y extradiciones de narcotraficantes.
También plantea reforzar la cooperación bilateral mediante capacitación, intercambio de inteligencia y operaciones conjuntas.


